El café es mucho más que una bebida. Es una materia que cambia, que evoluciona y que, en determinadas manos, puede convertirse en una forma de expresión.
Un estudio sugiere que las personas que consumen café o té de forma habitual podrían tener un menor riesgo de demencia y un rendimiento cognitivo ligeramente mejor que quienes evitan estas bebidas. La investigación analizó datos de 131.821 personas durante más de 40 años, lo que la convierte en una de las más amplias sobre café, té y salud cerebral. Menor riesgo de demencia con consumo moderado
Durante los días de Semana Santa, las mesas se llenan de dulces tradicionales como torrijas, pestiños o roscos fritos, que suelen disfrutarse en familia. Aunque los protagonistas son estos postres, las bebidas calientes juegan un papel fundamental. En este contexto, los cafés elaborados tradicionalmente se convierten en el acompañamiento perfecto.