El café es una de las bebidas más consumidas en España y en el mundo. A pesar de ello, persiste una idea muy extendida: que el café deshidrata. Este mito se basa en el efecto diurético de la cafeína, pero la evidencia científica actual muestra que la relación entre café e hidratación es más compleja de lo que suele pensarse. El origen del mito: la cafeína y el efecto diurético
Cuando hablamos de “mocha” en café, muchos piensan en una mezcla con chocolate. Sin embargo, el origen del término es mucho más antiguo y está directamente ligado a uno de los puntos clave en la historia del café: el puerto de Al-Makha (Mocha), en Yemen. Durante siglos, este puerto fue uno de los centros más importantes del comercio global de café y dio nombre a una de las denominaciones más influyentes en la cultura cafetera.
El café y el té son dos de las bebidas más consumidas del mundo, y su relación con la salud intestinal ha despertado un creciente interés científico. Más allá de la cafeína, ambas bebidas contienen compuestos bioactivos llamados polifenoles, que podrían influir en la microbiota intestinal, la inflamación y la función digestiva.