El café y el té son dos de las bebidas más consumidas del mundo, y su relación con la salud intestinal ha despertado un creciente interés científico. Más allá de la cafeína, ambas bebidas contienen compuestos bioactivos llamados polifenoles, que podrían influir en la microbiota intestinal, la inflamación y la función digestiva.
Cada 21 de mayo se celebra el Día Internacional del Té, una fecha que pone en valor una de las bebidas más consumidas del mundo. Más allá de su historia y cultura, es también una buena ocasión para aprender a prepararlo correctamente y disfrutarlo en su mejor versión. El sabor del té depende en gran medida de dos factores: la temperatura del agua y el tiempo de infusión. Ajustarlos bien permite evitar amargor y resaltar sus matices naturales.
Los posos de café se han popularizado como “fertilizante natural casero”, pero su uso en jardinería está lleno de mitos. Algunas personas los aplican directamente sobre la tierra, mientras otras los evitan por completo. La realidad científica está en un punto intermedio: pueden ser útiles, pero solo si se usan correctamente. ¿Son los posos de café un fertilizante? Los posos de café contienen principalmente: