¿Qué influye en cuánto disfrutamos de un café? Lo que dice la ciencia
¿Por qué un café puede parecernos más agradable en un momento que en otro? ¿Puede influir la taza en la que lo servimos o incluso la época del año?
Un estudio internacional publicado en npj Science of Food en 2026 ha analizado precisamente qué factores están relacionados con el disfrute del café. La investigación reunió las respuestas de 2.987 consumidores de 11 países, cinco continentes y 77 nacionalidades, que valoraron el café que estaban tomando en ese momento.
Los resultados muestran que nuestra experiencia con el café no depende únicamente de sus características.
La hora puede influir en cómo valoramos el café
Uno de los resultados observados es que los participantes valoraron más el café cuando lo tomaban por la mañana que al mediodía o por la tarde.
Esto no significa que exista una hora ideal para tomar café. El estudio muestra una asociación entre el momento del día y la valoración que los participantes hicieron de su bebida.
Nuestros hábitos y el contexto en el que tomamos café también forman parte de la experiencia.
¿También influye la estación del año?
La investigación encontró diferencias en la valoración del café según la estación.
Las puntuaciones fueron más altas en primavera y más bajas en otoño. Además, la combinación que obtuvo una de las valoraciones más altas fue el café consumido por la mañana durante la primavera, mientras que el consumo al mediodía en otoño se situó entre las valoraciones más bajas.
Es un resultado curioso, especialmente cuando septiembre marca el paso del verano al otoño y recuperamos muchos de nuestros hábitos cotidianos alrededor del café.
La taza también forma parte de la experiencia
El recipiente en el que servimos el café tampoco parece ser un elemento neutro.
Los participantes valoraron mejor los cafés servidos en cerámica o vidrio que aquellos servidos en otros materiales. La investigación también encontró una relación entre el precio del café y su valoración.
Esto no quiere decir que una taza de cerámica haga que un café sea objetivamente mejor. El estudio analiza la percepción y valoración de los consumidores, y elementos externos al propio café pueden formar parte de esa experiencia.
La influencia del recipiente en nuestra percepción de los alimentos y bebidas ya ha sido estudiada anteriormente desde la perspectiva de la percepción multisensorial.
¿Café solo o con leche?
La forma de tomar el café también se tuvo en cuenta.
Los resultados relacionados con la leche fueron diferentes según el análisis realizado y según los grupos de edad. Por eso, más que establecer una preferencia universal, el estudio pone de manifiesto que nuestros hábitos y características personales también están relacionados con la manera en que valoramos el café.
Al final, no existe una única manera correcta de disfrutarlo: espresso, café con leche, cappuccino… cada opción forma parte de diferentes hábitos y preferencias.
El café es más que lo que hay dentro de la taza
Quizá esa sea una de las ideas más interesantes que podemos extraer de esta investigación.
El disfrute del café está relacionado con el momento del día, la estación, el recipiente y nuestros propios hábitos, además de las características de la bebida.
Una misma taza puede formar parte de experiencias completamente diferentes: el primer café de la mañana, una pausa durante el trabajo o una sobremesa con amigos.
Y ahora que septiembre nos devuelve muchos de nuestros rituales cotidianos, también recuperamos esos pequeños momentos alrededor del café.
Porque disfrutar de un buen café no depende únicamente de lo que hay dentro de la taza.
También importa cuándo, cómo y dónde lo disfrutamos.
Referencias:
A multi-country citizen-science study on what makes us enjoy a cup of coffee
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